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Cómo grabar tus partidas sin destrozar los FPS

Qué ajustes de grabación cuestan rendimiento y cuáles no, cómo usar el códec del hardware y qué configuración deja vídeos que se ven bien sin ocupar 20 GB.

18 de agosto de 2026 3 min de lectura Setup
Contenido de esta guía
  1. La clave: que grabe el hardware, no el procesador
  2. Ajustes que sí cuestan rendimiento
  3. La configuración que recomiendo para empezar
  4. Grabación continua contra grabación manual
  5. El disco también cuenta
  6. Antes de grabar en serio
  7. Para subir clips a redes

Grabar partidas cuesta rendimiento, pero mucho menos de lo que la gente cree, siempre que uses la parte correcta de tu equipo para hacerlo.

La clave: que grabe el hardware, no el procesador

Las tarjetas gráficas modernas llevan un codificador de vídeo dedicado, un chip aparte que se encarga de comprimir el vídeo sin robar potencia al juego. Si en tu programa de grabación eliges un códec por software, la compresión la hace el procesador, que es justo lo que necesitas libre.

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En los ajustes de salida, busca el codificador y elige el del hardware de tu gráfica en lugar de la opción por software. Ese único cambio suele ser la diferencia entre perder 3 FPS y perder 25.

Ajustes que sí cuestan rendimiento

AjusteImpactoRecomendación
Codificador por softwareMuy altoUsa siempre el del hardware
Grabar a 4K cuando juegas a 1080pAltoGraba a la resolución del juego
60 FPS de grabaciónMedioSuficiente para casi todo
Bitrate muy altoBajo, pero llena el disco20-30 Mbps para 1080p
Grabar audio por pistas separadasInsignificanteActívalo, es muy útil después

La configuración que recomiendo para empezar

  • Resolución: la misma a la que juegas.
  • FPS de grabación: 60. Si quieres cámaras lentas, 120, pero solo en clips cortos.
  • Codificador: el del hardware de tu gráfica.
  • Bitrate: 20 Mbps para 1080p, 40 Mbps para 1440p.
  • Formato: MP4 si vas a editar poco; si el programa lo ofrece, grabar en un formato que no se corrompa al cortarse la grabación y convertir después.
  • Audio: pistas separadas para el juego y el micrófono. Te permite bajar uno sin tocar el otro al editar.

Grabación continua contra grabación manual

Casi todos los sistemas permiten dejar una memoria de repetición activa que guarda solo los últimos segundos cuando pulsas una tecla. Es ideal para clips, pero mantiene la grabación funcionando todo el rato y cuesta un poco de rendimiento y de disco.

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Si estás justo de potencia, grábalo a mano: pulsas al empezar la partida y paras al terminar.

El disco también cuenta

Grabar escribe muchos datos por segundo. Si guardas el vídeo en el mismo disco donde está el juego, y encima es un disco mecánico, vas a notar tirones al cargar zonas.

La solución barata es guardar las grabaciones en otro disco, aunque sea externo. Si solo tienes uno, baja el bitrate.

Antes de grabar en serio

  1. Haz una prueba de dos minutos y revisa el resultado completo antes de una sesión larga.
  2. Comprueba que el micrófono no está grabando el sonido del juego dos veces (eco).
  3. Mira el espacio libre: media hora a 30 Mbps ocupa unos 6 GB.
  4. Desactiva las notificaciones del sistema, que salen en el vídeo.

Para subir clips a redes

Si el destino es vertical, encuadra pensando en ello: graba normal y recorta después, pero teniendo en cuenta que perderás los laterales. Mucha gente descubre al editar que la información importante estaba justo en la esquina que se va.

Y no subas el archivo original de treinta minutos: corta el momento, deja dos segundos antes y dos después, y sube eso.


Con el codificador del hardware bien elegido y el vídeo yendo a un disco distinto, grabar deja de ser un problema de rendimiento y pasa a ser solo una cuestión de espacio.

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